martes, 4 de diciembre de 2012

GRUPO DE TRABAJO-DEBATE MADRID

1ª REUNIÓN GRUPO DE TRABAJO-DEBATE MADRID 

11 de enero 2013

En este grupo debate participaron diferentes profesionales del ámbito educativo, pedagogos, tutores, director de institutos, supervisor de escuelas infantiles, supervisor de tutores de institutos, psicoanalistas y personas interesadas en la educación.


A partir de la película “La educación prohibida” se generó una avalancha de comentarios de todos los asistentes. Para poder seguir mejor los comentarios los agrupamos por bloques temáticos aunque no fue de este modo como fueron apareciendo en la conversación.

Principales dificultades de la práctica educativa

- Dificultad en la manera de enseñar, el dar respuestas implica que no haya descubrimiento y que el saber sea algo que viene desde afuera; y afuera se queda el sujeto de la educación transformándose en un repetidor.

- Falta de motivación en los educadores. 

- Dificultad en la transmisión, ya que para que la transmisión sea posible tiene que estar implicado el deseo del enseñante.

- Dificultad de las etiquetas en los niños y no solo en el sentido de vago, distraído, agresivo, sino también de las etiquetas psiquiátricas del “Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales”, como la tan conocida  hiperactividad con o sin déficit de atención, trastornos del aprendizaje, trastornos generalizados del desarrollo y otros posibles trastornos que son modos de encasillar a los niños, de cerrar toda pregunta que pueda dar lugar a la subjetividad.

- Los niños no quieren ir a la escuela y ante cualquier problema la estrategia es la amenaza. No se motiva a los niños, los objetivos son absurdos y el profesor se frustra y termina pagándolo con los niños.

¿Qué sería necesario cambiar para que la educación cambie?

Mucha gente quiere que la educación cambie, pero piensan que es imposible hacer nada, que no tenemos el poder suficiente para hacerlo. Si el cambio viniera solo desde afuera estaría de acuerdo. Pero el cambio no viene desde afuera y  eso lleva a la implicación de todos. Se trata de cambiar, cada uno en su pequeño ámbito, intentar cambiar lo que pensamos que no funciona en la educación
Se destaca:
- La importancia del trabajo de formación de los tutores. Los mejores formados son los profesores de educación infantil porque su principal trabajo es en relación a lo emocional.

- La importancia del trato personal y personalizado al alumno por parte de sus profesores.

- La importancia de acercar la escuela a los padres y a lo social.     

- La importancia del deporte en la educación. En el juego se pone en acción la competencia por la superación.

- La importancia de la subjetividad en el proceso educativo, de los niños y de los tutores.

- La importancia de que el método educativo favorezca la confianza en uno mismo y no coarte la capacidad creativa del niño.

- La importancia del juego en el aprendizaje de los niños, en el juego hay observación, experimentación, no es mera repetición.

- La importancia de la identificación en el aprendizaje de los niños: es esencial que en las intervenciones del educador las palabras sean coherentes con los actos.

- Hay que plantearse en estos tiempos modernos la metodología, porque probablemente sea fundamental utilizar las nuevas tecnologías digitales para el día a día.

 - También sea bueno replantearse el curriculum para que haya un equilibrio entre lo que se ha estudiado siempre y lo que habría que plantearse estudiar ahora.
 
- La importancia de que la gestión de los centros docentes sea lo más profesionalizada posible. Y que esté al alcance de esa dirección el poder  gestionar los recursos humanos de los que quiera disponer.

 - La importancia de conocer diversos métodos pedagógicos para entre todos ajustar un modelo que sea preferible para cada contexto.

- Es muy importante que se haga un pacto global para que el sistema educativo sea permanente gobierne quien gobierne, así como el curriculum que se imparta.

Reflexiones sobre nuevas prácticas educativas:

- Alguien destacó que para la transmisión de una idea hay que estar muy convencido de ella. Y para implementarla en la práctica hay que asumir que se trata de la construcción de una nueva experiencia educativa lo cual implica mucho trabajo con el equipo educativo, además de evaluaciones periódicas que darán cuenta de los logros y las dificultades. El proyecto no es algo cerrado, estará abierto a la incorporación de ideas nuevas.

- Dificultad en el trabajo de equipo en el momento de discrepar sin que eso se convierta en una ofensa o en un querer tener la razón, cuando la importancia de discrepar está en poder hacerse preguntas y seguir pensando.

- Dificultad en que los padres se impliquen en el proyecto educativo.

- Se reflexionó también sobre la dificultad de poner límites. La expulsión como castigo por haber hecho algo “malo” no es lo formativo. Si es importante que el alumno pueda pensar las consecuencias de sus actos. No es lo mismo decir “estás expulsado por lo que has hecho”, que decir ante la expulsión: “mira lo que tengo que hacer, ¿en que estabas pensando cuando hiciste tal cosa?” El primer enunciado encarna la ley, el 2º la transmite como sometido a ella. Y esta diferencia es esencial si queremos que el alumno se responsabilice de sus actos e implique en su proceso educativo.

El amor es importante en la educación,  pero ¿competir es malo?

- Alguien destacó que la educación es un arma poderosa para el poder. Se habla del modelo de USA donde hay 4000 universidades privadas y de ese modo hay muchos ámbitos de poder y de competencia, y no solo un canal que manda. Las universidades compiten entre ellas pero también colaboran.

- ¿La competitividad deportiva es distinta de la competitividad que nos propone el sistema capitalista?

- Competir sin pelear es la manera de progresar.

- Hay que tener seguridad individual para competir. ¿El querer destacar implica destacar sobre los otros?

- ¿La competitividad es buena si tú llegas a lo mejor que puedes llegar a ser tú, porque es contigo mismo?

- Los niños son competitivos y aprenden a ganar y a perder. Es importante reconocer que algo estás haciendo mal para poder cambiar.

Competitividad es como un eufemismo porque en la práctica lo que se expresa es competencia en relación a los otros y no desarrollo de competencias personales y grupales.
Educar en valores puede cambiar poco a poco el sistema.

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2ª REUNIÓN DEL GRUPO DE TRABAJO- DEBATE MADRID
15/02/2013

En este grupo debate participaron diferentes profesionales del ámbito educativo, pedagogos, tutores, supervisor de escuelas infantiles, supervisor de tutores de institutos, psicoanalistas y padres de alumnos.

El debate se abrió a partir de los comentarios sobre un reportaje que pasaron por TV sobre la educación en Finlandia. En el reportaje aparece una educadora española que está haciendo un intercambio, y antes de estar en Finlandia se preguntaba lo siguiente:’ si el sistema educativo finlandés es tan efectivo ¿por qué no lo copiamos y lo implantamos en España?’ Y ella misma se contesta: porque no se puede, porque por ej. si hay algún problema con algún niño el tutor habla con los padres y los padres son los que se encargan de solucionar el problema, o si un padre quiere conocer el tutor de su hijo tiene derecho a ir y presenciar la clase, hay coordinación entre padres y tutores a la hora de educar un niño, y  concluye que no es un problema de modelo que debamos copiar, sino que es un problema de mentalidad.

Estos son algunos de los puntos de debate abiertos a partir del reportaje sobre la educación en Finlandia y la comparación con la educación en España:

-          La importancia de la relación de colaboración entre los padres y los tutores para educar a un niño. En España no es lo más frecuente que entre padres y tutores se establezca una relación de colaboración, lo que suele suceder ante un problema con un niño es que se produzca un enfrentamiento, ambos se defienden frente a la responsabilidad que les corresponde y se echan la culpa mutuamente. Los padres defienden los errores de sus hijos y los profesores tienen miedo a las evaluaciones, a las críticas que puedan hacerse sobre su quehacer, son poco autocríticos con su actividad.
Los padres tienen temor a hacer una crítica a los tutores, porque si esa crítica no es tomada bien eso podría tener consecuencias negativas sobre su hijo.

Lo que está en juego es la responsabilidad de los padres y los profesores, esa responsabilidad en ciertos casos se vive como culpabilidad y esto no facilita el poder escucharse. El terreno base en el que todo esto fermenta viene dado por la progresiva desvalorización social del lugar ocupado por el docente. Y todo es acentuado por la dinámica competitiva que se establece entre los padres y los tutores.

-          Una de las cuestiones que está en directa relación con la falta de colaboración entre padres y tutores, es algo que se viene denunciando desde hace un tiempo, y es la cuestión de la falta de autoridad y de cómo el profesor progresivamente ha ido cayendo de ese lugar.  Esta falta de colaboración trae como efecto la dificultad para sostener la autoridad,

-          La importancia de la profesión de maestro: Diferencia de lugar que tiene que la profesión de maestro en España y en Finlandia. En Finlandia ser maestro es una profesión muy valorada y los padres confían en los educadores. Es una profesión que requiere tener vocación ya que el acceso a los estudios es de mucha exigencia. En España hay gente que estudia por vocación pero mucha gente estudia la carrera por no alcanzarle la nota para hacer la que había elegido. No es una profesión valorada socialmente y el colectivo de los maestros es uno de los que más bajas tiene por depresión.

-          La importancia de los planes de estudio, se plantea como otra  diferencia. En Finlandia los planes de estudio los hacen los tutores y los cambios políticos no influyen en los planes de estudio.

-          La importancia del método: Pensar primero y estudiar después, ese es un cambio fundamental. El resultado de pensar primero y luego estudiar no es el mismo que si primero se estudia y luego se reflexiona. El pensar primero y luego ir a estudiar es lo que hace aflorar la subjetividad ya que se lee desde las preguntas propias. Primero experimentar y luego pasar a la teoría, no es lo mismo estudiar botánica plantando semillas, haciendo esquejes, hacer observaciones, y después preguntarle a la teoría. El camino inverso lleva a crear excelentes operarios productivos cuya función es no preguntarse nada sobre la labor que realizan sino ejecutarla con eficiencia. Con ello se cumpliría con los objetivos de competitividad, sociales y empresariales, pero esto será de poca ayuda a la hora de desarrollar sus competencias y potencialidades. Aquí el orden de los factores no solo genera un resultado diferente en términos de pensamiento sino que genera una actitud diferente. La actitud inquisitiva es la expresión de un deseo de búsqueda que lleva a la transformación. La transformación nace con la pregunta y la apropiación del conocimiento también.

-          La importancia de hacerse preguntas: no es fácil preguntarse, entre las trabas sociales y las inseguridades individuales se hace complicado. También cargamos con una mala educación en ese sentido. Al no haber pregunta se pierde el placer de descubrir algoàel Eureka.

-          El tema de la competitividad: Retomamos este tema que surgió al final de la reunión anterior, en la que habían quedado abiertas algunas preguntas. Se plantea que no es lo mismo ser mejores que ser los mejores. En el primer caso el deseo de superación es lo que está en juego, en el segundo es la comparación con el otro.
Si bien es cierto que el afán de superación aparece desde el principio en el niño, la cuestión es diferente cuando esto se plantea en lo social, donde ‘el hacerlo mejor’ se transforma en ‘hacerlo mejor que’. Algo que era cualitativo se transforma en ordinal, ser el primero. La competitividad en términos sociales es una construcción, es mejor el que más gana, el que más tiene, el que + + +…

La competitividad social es una lucha por la jerarquía. Cuando hablábamos la reunión anterior de la competitividad del profesor, hablábamos de la competitividad consigo mismo, el ser mejor no tiene que ver con una jerarquía, tiene que ver con un reto personal, con la ética.

La pregunta que surge es ¿se puede hacer compatible la una con la otra? ¿Cómo participar en este universo de jerarquías operando dentro del marco de la ética?
La manera en que se usa el conocimiento lleva implícita una ética, puedo usar el conocimiento para tener una relación de dominio o una relación de interés y colaboración, puedo utilizar el saber para someter al otro o para interesarlo por el mundo y que aprenda a pensar.

¿Qué es ser competente? Nos planteaba trabas pensar en éstos términos porque el lenguaje está teñido de ideología, nos fue más fácil pensarlo en términos de confianza en uno mismo, y en este sentido estuvimos de acuerdo en que hay que tratar de construir una educación que la fomente.

La competitividad puede lleva a la consecución de unos logros, ya sea en lo deportivo, en lo político o en lo económico. La confianza en uno mismo nos puede llevar a dar la vuelta al mundo en bicicleta, a crear una escuela o a hacer una granja ecológica en las Alpujarras.

El discurso de la competitividad nos remite a valores, ya que forma parte de un discurso que prioriza el éxito económico y social. No se trata de fomentar la competitividad sino de hacer a los alumnos capaces, en el sentido de capacitados en cuanto a la formación, y en la actitud de seguridad personal.

Fomentar la competitividad, ¿es el mejor modo de conseguir que todos puedan? ¿O en la práctica termina generando una estructura en la que destacan unos pocos y una mayoría se llena de envidias y rencores?
¿Significa esto que no debemos destacar los méritos de quienes hacen cosas bien? Todo lo contrario, pero se puede hacer sin que sea un elogio comparativo, en tanto creemos que se trata de destacar como mérito los progresos de cada uno.

Entonces, si no nos planteamos la escuela como un sistema basado en la competitividad, ¿cómo sería un planteo alternativo? La experiencia de algunos participantes de este grupo nos muestra que podemos organizarla como un sistema de responsabilidades.

Ante las dificultades que se presentan cotidianamente en el campo educativo, es importante cada una de las experiencias que trata de recomponer estos lazos, que son los que efectivamente podrían ir creando los espacios donde la educación sea posible, una educación en libertad, entendiendo la libertad como la capacidad para pensar, decidir y comunicar; y una educación para la felicidad, entendiendo la felicidad como la capacidad de disfrutar con lo que se hace.

- La importancia de la educación emocional: Si en la educación infantil está tan clara la importancia de la educación emocional ¿por qué no hay una continuidad de esta educación en toda la enseñanza? Ya en el pasaje al 2º ciclo de infantil parece que pierde importancia el niño, su desarrollo madurativo, porque cobran importancia los contenidos. Este salto es especialmente notorio en el pasaje a la escuela primaria, y a medida que se avanza vemos cómo la relación del tutor con el alumno se diluye cada vez más en nombre de los objetivos a alcanzar.
Y aquí entra la competitividad de los profesores porque se sienten evaluados, serán buenos o         malos educadores según que  los niños alcancen o no los objetivos, pero los objetivos curriculares no personales. No se tiene en cuenta que si un niño no está sano emocionalmente no va a poder aprender con facilidad y mucho menos en otra lengua.
Es como si tuviéramos necesidad de que los niños maduren. Es verdad que en el primer ciclo de infantil atendemos mucho más a la necesidad emocional, pero al pasar al 2º ciclo se hace necesario que el niño ya controle esfínteres, que entre a la escuela sin pañal, ya que el tutor, por la cantidad de niños que tiene en el aula no se puede ocupar del tema. Y los padres comienzan a agobiarse con ello, y surgen problemas en los niños para lograr esta adquisición.
Cuando hay unos objetivos que cumplir muchos padres entran en la dinámica de ‘me da igual si mi hijo es feliz o no’, ‘quiero que mi hijo sea el más listo’, ‘que aprenda inglés’... Otros padres priorizan el dejar vivir a los niños y no están tan pendientes de los objetivos que hay que cumplir.
     
- Otro tiempo de reflexión lo ocupó el tema de los deberes. Una madre plantea que su hija, que va a la escuela primaria, tiene todos los días 3 horas de deberes, y que esta actitud de la escuela hace que ella se sienta dividida, porque si bien sabe que es importante apoyar al maestro para que se mantenga la autoridad, por otro lado está totalmente en desacuerdo con que los niños, después de estar siete horas en la escuela, tengan trabajo para casa. Para los niños el  juego es muy importante y no les dejan tiempo para ello. Los profesores no se coordinan para enviar deberes y aplastan a los niños con tanta tarea.
Muchas veces los padres están de acuerdo con los deberes porque prefieren que los niños estén todo el día ocupados.

- La participación de alumnos en el instituto:
Otro tema que el grupo planteó es, que en el instituto no se le da lugar al alumno para participar en la enseñanza, en las evaluaciones, en el método de enseñanza. Aunque hay delegados de clase, no se les da voz para poder participar.
     
- La formación de los profesores: Es fundamental la formación de los profesores, pero no solo en el sentido teórico de su asignatura sino en el sentido  de  la relación con los alumnos, formación necesaria para poder responder desde un lugar profesional frente a los conflictos que surgirán el aula, cuestión importante en el educar. En el mismo sentido, se trata de que el profesor  sea consciente de su rol fundamental  en la mediación de conflictos. A veces los niños pequeños no cuentan lo que pasa en la escuela por temor a ser aislados por el grupo, y los profesores no intervienen en la dinámica del grupo cuando ese es un aspecto fundamental de la educación, mediar en los conflictos que inevitablemente surgirán en el proceso de socialización del niño.
Esto conlleva una responsabilidad muy grande para los maestros y se hace necesario un lugar para reflexionar sobre situaciones en las que se sienten desbordados. En este sentido el espacio de intercambio que genera la supervisión permite abordar cuestiones afectivas que hacen traba para intervenir en el aula desde un posicionamiento profesional.

Para concluir, la pregunta es: ¿Cuál es el nivel de intervención posible para lograr algún cambio? Tal vez se trate de plantear  pequeños objetivos de trabajo, porque la superestructura es muy pesada.



3ª REUNIÓN DEL GRUPO DE TRABAJO- DEBATE MADRID
1/03/2013

Se inicia el debate con el comentario de uno de los participantes que hoy por la mañana estuvo haciendo una supervisión de tutores de apoyo de institutos y una decía que había escuchado la conversación de dos adolescentes en la que uno le decía al otro: cuando una mujer dice no, quiere decir si”. Fue un comentario al pasar del que nos reímos porque la tutora decía que así pensaba su abuelo. Pero después al pensar en el tema se preguntaba. ¿Qué paso con la educación sexual en los institutos? A partir de aquí se genero un intercambio de ideas y concluimos que si bien no sabíamos si este plan de educación sexual había conseguido el efecto buscado que era reducir los embarazos en la adolescencia, desde luego parece que no contribuyó a que la sexualidad deje de ser un tema tabú y que sea una parte más de las relaciones entre los seres humanos de la cual se pueda hablar con libertad.

Esta idea se apoya también en un informe que hablaba sobre la violencia en la escuela y que fue publicado el año pasado, donde se reflejaba lo que los jóvenes consideraban maltrato y se observaba la laxitud de criterios en relación a este tema.

A propósito de estas cuestiones surge el tema de la educación en valores, algo tan olvidado en la educación actual.

Luego el debate se centró en la implicación de tutores, alumnos y padres en relación a la educación. Se dejó claro que no se trata de culpabilizar a los padres por su falta de implicación con la institución de enseñanza, ni tampoco acusar al docente de no dar con la forma de llegar al alumno, ni mucho menos de descalificar a este último por su falta  de compromiso en el proceso de su formación académica. En todo caso, las carencias de los tres estamentos en juego habría que enmarcarlas en lo que desde el psicoanálisis se reconoce como malestar en la cultura.
Este malestar que podemos llamar contemporáneo, en realidad tiene más de un siglo de vida, incluso podemos decir que el psicoanálisis nace como respuesta a este malestar. Sigue siendo contemporáneo el malestar en la cultura, lo que pasa es que progresivamente se hace más insidiosa su modalidad.
Ya Lacan en 1938 nos habla en uno de sus primeros escritos sobre la familia, que la función del padre está sufriendo una transformación, un declive de la figura de autoridad -señala Roland Chemama- efecto de  los cambios sociales, de los cambios de los modelos familiares que tienen consecuencias en las relaciones entre los miembros de la familia. La autoridad que antes se apoyaba en el saber de la experiencia, hoy en día se apoya en la ciencia y la tecnología, que han destituido el saber de la experiencia, con lo cual la autoridad paterna tiene hoy –más que nunca- serias dificultades para sustentarse.

No podemos negar que la autoridad paterna ha cambiado, pero también comentamos que antes no siempre podíamos hablar de autoridad paterna y sí de autoritarismo.
Hoy en día la autoridad se mide en función del éxito obtenido, fundamentalmente económico porque hay una confusión entre la libertad y el poder hacer que te confiere el dinero.

El malestar contemporáneo se encuadra en un discurso social apoyado en lo políticamente correcto, que ha ido arrinconando esta función. 

El debate gira en torno a la cuestión de que habría una mutación del Otro, un discurso social en el que el gran Otro como referente de la verdad ha mutado al gran Otro de la eficacia. Otro eficaz que, por ejemplo en el campo de la salud mental, ofrece quitar la angustia rápidamente, ya, sin preguntarse por la causa, sin pensar, dejando fuera el sujeto, esto es, dejando fuera el deseo inconsciente. Y esto se encuadra en la mutación de lo inmediato, de vivir el momento, del presentismo.

Hace más de 50 años que el psicoanálisis viene denunciando que el discurso de la ciencia, en nombre de su objetividad, deja fuera al sujeto.
Si bien este cambio de paradigma tiene raíces difíciles de combatir, se trata de implementar medidas concretas, desde los docentes, desde las asociaciones de padres, desde distintas asociaciones profesionales, para abrir la reflexión acerca de que otro tipo de educación es posible.
Desde esta visión se encuadra, por ejemplo, el ciclo de cine-debate desarrollado en varios Institutos de Torremolinos, bajo la coordinación de un psicoanalista.  Se proyectaron diez cortometrajes de jóvenes realizadores españoles bajo el lema “Cortos de amor y desamor”, de escasos minutos cada uno, narrados en lenguaje humorístico no exento de drama, que dieron pie en un posterior debate a la puesta en común de los comentarios que los cortos suscitaron.  Se trataba de subrayar la importancia de la experiencia amorosa en el curso del proceso adolescente.

Otros temas sobre los que estuvimos debatiendo:

- Se retomó la pregunta planteada en una anterior reunión sobre  el nivel de intervención posible para lograr algún cambio.
El sistema estatal del cual depende el sistema educativo, evidentemente no es posible modificarlo en el uno por uno, pero la suma de uno más uno más uno, puede dar lugar a un cambio de tendencia y a generar una pregunta tal como nos la hacemos hoy aquí.
Ahora bien, este sistema básico a toda sociedad que posibilita la mejora de las condiciones de vida de sus habitantes, sin tener en cuenta las diferencias entre ellos, creando un futuro más enriquecedor y posibilitando a las generaciones futuras una menor dependencia del paternalismo gubernamental, difícilmente podrá conseguir esto si no se hace una reestructuración del sistema educativo más allá de lo político-ideológico, esto es más allá del partido que gobierne en cada momento.

- Falta de preparación entre una parte del profesorado, sobre todo de secundaria, para atender a la diversidad del alumnado y sobre todo a los aspectos emocionales que podrían facilitar el aprendizaje, ya que parten del desconocimiento de la psicología del adolescente.

- La enseñanza está orientada hacia los contenidos casi exclusivamente, sin atender a los demás aspectos implicados en el aprendizaje.

- La rigidez en las sub-inspecciones que entorpecen, cuando no impiden, la intervención con el alumnado más conflictivo, intentando otros acercamientos al adolescente, en lugar de seguir aferrándose a los planes de estudio.


Este trabajo lo continuaremos en la Jornada de Sevilla y  con las experiencias que se presentarán en los Talleres.  Experiencias que nos servirán para reflexionar, aprender y que espero nos estimulen para tener una actitud activa y transformadora en esta tarea tan difícil que es el educar.

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